No sé si usted es alta o bajita,
guapa o menos agraciada,
rubia, morena o pelirroja,
de piel tostada o albina,
rica o pobre, con caderas
de infarto o chupada como
un fideo. Si sus piernas son
dos columnas hercúleas o
dos patas de gallo,vieja o
joven, virgen, preñada o parida;
no, no lo sé ni me importa.
Yo sólo sé que usted es
perfecta para mí. Perfecta
porque yo la creé y lo hice
con el mejor material de
mis sueños, un trocito de
primavera, dos rayos de
esperanza y una dosis generosa
de felicidad. A la formula añadí:
tres gotas de pasión, un puñado
de sexo pasional y jadeante,
un sol, una luna, los mares, lo ríos
las montañas, la llanura,
la hierba y la arena; el aire,
cinco porciones de romanticismo
y un cubo rebosante de amor donde
nadaban libres once pétalos de rosa
de todos los colores y aromas.
¿Habrá ser más perfecto me pregunté?
Y yo mismo me respondí:
-Yo sólo sé que usted es perfecta
para mí y, ahora que la encontré
mucho más.
José Ferrero