Marcabas el dolor a cada paso
Una palabra la destruía por completo
Y que raro era saber que te tenía y no debía .
No debía esperar de ti esa bondad que querías que se transformará en magia.
En una magia de amor puro con desdichas y malentendidos que se arreglarían mas adelante con un puñado de besos y de sonrisas contagiosas.
Era lunes por la noche y allí descubrió que habían pasado 121 días de tú partida
Que no volverías aunque le pesen los párpados de dolor
Que no harías el llamado a su puerta porque ya correspondías a otra ilusión
Y que loco
Suena tan loco
Que aunque pasen tres mil años y tu ausencia siga en pie
Ella te esperaría, te esperaría con una mochila llena de historias que contarte y miles de abrazos que entregarte .