yito

Delicias.

 

 

Quien no ha sentido caricias

ni labios de una mujer

recorriéndole la piel

no sabe de sus delícias.

Son ofrendas las primicias

que se entregan por amor.

Cual capullo de una flor

al que siente jardinero

brinda su aroma primero

y le cede su candor.