Tú, bellísima estrella,
Diste la nueva dirección.
Llegaste como aluvión
con bella luz que destella,
el corazón mío moscella.
Tu figura curvilínea
Ahora será etérea.
Al mirar tus negros ojos
quité todos los cerrojos
y mi alma ahora te crea.
Cabello rubio como oro
Trajiste contigo la luz
del color del altramuz
Espero no sea indecoro
pero aquí te conmemoro.
De tus ojos sí, el amor,
ahora me siento cantor.
De tu boca fina la paz
espero no ser un falaz
me rellena ya, tu candor.