Jesus Alejandro Reina

Soneto en Semana Santa

Hoy… Su cruz no descansa sobre el miércoles santo,

el dolor hierve frío en una esquina  oscura,

¡Cuánto pesa el olivo sobre su  alma  tan pura!   

Y el amor no es amado mientras rifan su manto.

 

Sabe a pena este día, riega el nardo su encanto

y en la noche de infierno, que al cordero le augura

lo puedo ver clamando por tregua a su tortura,  

lo puedo ver clamando: ¡piedad  padre! En su llanto.

 

Bajo un cielo de espinas fue llevado entre muertos

que gritaban febriles a su paso sandeces

condenando entre clavos de tiniebla al león.

  

Sus amigos amados renegaron tres veces,

 y su madre entre túnicas cubrió sus pies yertos

esperando sin duda   por su fiel redención.