No se cansa ni se altera
hace nido en la verdad del amor.
Corazón de luz
latiendo junto al alma
asolèate en su explanada,
brota desde la hondura
con tu resplandor.
Se desliza como balsa de aceite
y sereno comparte,
fluye ligero
se dá con generosidad.
Sus alas de seda
nunca hieren, dejan ser
son libres para volar.
A tì, mi corazòn de àngel...
Sigue la senda del arte de amar
cultiva la paz y serenidad.
7-4-2018