Esteban Mario Couceyro

Primer romance de un niño y la soledad

Cuando niño, remontaba barriletes

quizá quería volar

adueñarme del cielo

para jugar con las nubes

seguir en su vuelo

a las gaviotas

……….

que en lo alto

giraban

sin hacer nada

en interminables vueltas

rozando con las alas

ese suave celeste

del más allá.

 

Mi barrilete

tenso

me pedía subir

lejos

muy lejos

de mi

……….

pero no lo solté

al viento

que me lo quiso robar.

 

Las manos

comenzaron a sangrar

por retenerlo

no dejarlo ir.

 

El viento

enamorado de sus colores

invitaba

a escapar con él

..

puede que nuevas tierras

otras nubes

y hasta el ancho mar

encrespado

quieran acariciar

sus hermosos colores.

 

Pero yo no puedo

ni quiero

que se aleje

y me deje en soledad

sin sus colores

ni el hilo

que me une

al cielo.

 

No te dejaré

no puedo ni quiero

verte partir

en el cielo..., profundo cielo

entre nubes revueltas

y las gaviotas

girando en la eternidad

de la insondable

soledad.

 

Hoy aún lucho

y mis manos

muestran las cicatrices

de esa obstinación

por el cielo

y las nubes

infinitas en su paso

mientras

las gaviotas

continúan volando

en esos círculos

alrededor de mi corazón

…….

que una vez

fue niño

remontando un barrilete.