“Volver con humildad por esos rumbos de Dios”
Sin mayor explicación y por inefable razón
cerró todo nexo o vía que había entre los dos,
asfixió repentinamente el aire y el aliento
que nos permitiese una última comunicación,
se fue sin decir “hasta luego” sin decir “Adiós”.
Sin desearle suerte en mi humilde oración,
le ofrecí disculpas por amarla de una forma,
tan inocente y tan llena de erotismo,
tan decidida sin rodeos y sin condición.
En silencio se fue hacia un destino ignoto
para hacer más trágica nuestra relación,
me viene a la mente de forma recurrente
nuestro compartir, nuestra interacción
más que obsesión fue de intensa pasión.
Me quedé a la vera del camino
sin buscar culpables, sin expiar mi error
por no haber dado todo mi afecto
con más intensidad, con mayor calor.
Más, hoy le escribo mis versos en pos,
espero me lea sin encono o rencor
y acepte y aprecie mis humildes letras
como una amorosa loa y dedicación,
sin rebuscar siquiera para esta ocasión
las más hermosas y más excelsas,
sólo con humildad y ponderación,
es mi sumisión y forma de pedir perdón
que coincida conmigo en mi premonición:
reencontrarnos y volver a estar juntos
por siempre, por estos rumbos de Dios.
Hermes Varillas Labrador
1909 15/07/2018