No me pidas que me silencie, no me pidas que me vaya de tu vida y mucho menos, no me pidas que te deje de amar, porque sabes?
En cada amanecer apareces con el sol de tu mirada en mi cama e iluminas cada rincón de mi existencia.
En la mañana el aroma del café es tu presencia que se eleva en espirales hacia lo alto, y que percibe con el corazón mi olfato.
En la tarde eres el calor que penetra con pasión en mi cuerpo, eres la humedad de los recuerdos que anidan en el silencio del sudor que resbaló por tu piel cuando te amaba.
Y en la noche eres la inspiración de mis versos, eres el resplandor erótico de la luz de la luna que atiza la hoguera de mis deseos por ti, eres el embrujo de mi ser.