Ruth García

Hermana.

Bajo este cielo de colores mi niña,

quiero contarte un gran secreto,

 quizá parezca extraño  pequeña,

¡pero! Solo te expreso mi sentimiento.

 

No tengas miedo, solo será un momento,

quiero aprovechar y decirte cuánto te amo,

decirte lo feliz que soy desde tu nacimiento,

pensaras que cursi, ¡pero es sincero te lo afirmo!.

 

Quisiera mentirte al decir que recuerdo tu llegada,

más sin embargo, aún era un bebé en brazos de mamá,

aún no aprendía a caminar ¡pero sería tu mayor aliada!,

tu amiga incondicional en la tempestad y en la calma.

 

Mi niña de azúcar morena, tan dulce como tierna,

mi niña tan blanca como la nieve de invierno,

tus ojos café son la puerta a tu alma campeona,

tus ojos negros lo más bello que me otorgo el destino.  

 

Mi pequeña mujer, debes saber que siempre te cuidaré,

y que jure protegerte hasta el último día de mi vida,

prometí velar tus sueños por siempre,

es una promesa de tu hermana mi niña adorada.

 

Miles de recuerdos a tu lado he vivido,

así como las risas y llantos que vivimos,

los llevo siempre por donde voy caminando,

siempre en mi mente y corazón van guardados.

 

Mi bella hermana, desde tu llegada ¡la vida me sonrió!,

Yo tu hermana mayor cuidaré de ti, y te guiaré,

¡pero! Iras siempre de mi lado, siempre de lado mío,

tomada de la mano jamás… jamás te abandonaré.

 

Quiero contarte un secreto mi joven hermana,

desde que te vi sonreír, supe que iba  ser feliz,

nunca olvides lo mucho que te amo campeona,

y que siempre recuerdes que nacimos de la misma raíz.

 

Yo te prometo que estaré para ti, aún en la eternidad,

jure desde el día de tu llegada que iba a cuidarte,

llenar cada uno de tus días con felicidad,

si te he fallado perdón,  recuerda  ¡siempre te voy a quererte!.