TUGA

Imaginé

Imaginé que la mañana era soleada, 

y que la vida no pasaba de repente.

Tal vez,  parezca  suficiente;

soñar e imaginar no cuesta nada.

 

Imaginé, que la tarde en aquel parque,

nos encontraba a la salida del colegio.

Imaginé, nuestros libros  olvidados,

y que un banco era testigo de mil besos.

 

Imaginé que el rubor de tus mejillas,

cupo en mis labios con miles de sabores.

Y que el jacarandá  prestó sus flores,

para que el amor ponga su semilla.

 

Imaginé que ese momento era eterno,

y que tus manos eran refugio de mi vida.

Imaginé, que la noche tenía miedo,  

de morir,  a la mañana de otro día.

 

Imaginé lo puro del instante. 

Imaginé tu pelo en mi regazo, 

y ya no importa quién te pida que me olvides;

porque tu cuerpo vibró primero entre mis brazos.