Y aún sigo tu rastro,
El olor de tu piel al amarnos sin prisa,
El sabor de tu boca,
La luz de tu mirada.
Y aún sigo tus huellas,
Y no puedo evitarlo,
Es un vicio tu ser,
Tus caricias rasgando mi espalda,
Cada vez que se unía mi piel con tu piel.
Aún espero encontrarte,
Y mirar mi reflejo en tus ojos de miel,
Abrazarte y besarte,
Y dejarte partir al saber que estas bien.