Rigo F. Garay

Diario de un poeta

-Y mientras ella lo extrañaba, él escribía: <<¡Como la extraño!. Todo mi ser habitaría en ella, siendo uno con toda su existencia; rompiendo fronteras mentales, tradicionales, a veces racionales, por otras sentimentales, pero habitualmente corporales y astrales>>.

-Y algunas otras cosas que ella, aun, no había pensado; pero que al leerlas, se condenaría a saberlas. Por lo que él procedía en su escritura: <<Aunque dentro mío se gesta una determinación soberbia, sometida al rigor de la realidad, que se afrontada con valor, astucia y naturalidad. Naturalidad que se desarrolla de la interacción de todo tu ser, con lo que soy y \"para lo que somos\". Siendo la mayor virtud, en la complicidad de nuestra voluntad, el complejo ser que se muesta y que decidimos ser internamente.>>

-Y de ésta premisa un lapsus mentis lo abstrae. A lo qué, luego de un postre y con un aumento de glucosa en plasma, atribuyó: <<A la fortuna del destino, el tenerte al alcance de tus ojos, el ponerme a la escucha de mi respiración; cercana a la percepción determinante de los sentidos y al deseo que evoca la pasión, que nos erotiza con bendita luz de entrega mutua>>.

-Pero el ansia de café irrumpe la tarea descriptiva de él. A lo que, siendo un fantasma de sustancia etérea, y luego de esa sed, rompió la mudez tardía(con una sincronizada aceleración sináptica, por la alta concentración de cafeína) escribiendo: <<En la dulzura vibracional del universo, donde se versa la vida(trama rutinario del humano, agonía cuerda del alma y atadura carnal del espíritu; que es el complemento nato del cuerpo) amo y anhelo el tesoro que reina mi corazón, el sendero culmen de mi aspiración estructural y formativa, a la doncella dulcinea de mi valía; por darme el valor consciente para atreverme a amar, al ser amado, al todo y su totalidad>>.

-Llegando a la conclusión que lo aterriza más allá de un sentimiento, él continuo: <<Aquí, en éste flujo de eventos, donde se acaba el tiempo para vivir en el exterior y comienza, a la misma vez, la oportunidad de extrañarte, añorarte y amarte interiormente; te tengo aunque no estés conmigo, pero eso sí, siempre estando en mi, consecuente al presente en el que nos amamos>>.

-Así pensó, reflexionó y escribió un poeta, lo que le dicto su musa.