Tierra fértil, exótica y demente,
localizada en el extremo norte
y occidental del sur del continente,
que tiene la belleza por soporte,
pero nunca en la clase dirigente,
leguleya y servil con el Imperio,
corrupta, criminal y decadente,
sin vocación para aliviar en serio
los males que amenazan como fiera
la plebe miserable y centenaria,
aunque viva en mitad de la riqueza,
oculta en las llanuras y montañas,
soberbios mares y lustrosas selvas,
y hasta en cavernas de presencia huraña.