Imagino a veces que duermo,
que duermes.
Que muero,
que mueres.
Imagino a veces que muerdo y me muerdes.
Que quiero,
que quieres.
Imagino a veces tu silencio
y te callas.
pero me oyes,
y no me llamas.
Imagino a veces que no estás,
que ni eres, ni serás.
Que aunque entre el miedo,
la ansiedad,
la amargura,
la tristeza,
la locura,
la pobreza,
la usura,
la luna,
el tedio,
el desespero,
el vicio,
el lamento,
la tortura y otras brumas.
No dejo de imaginarme que imagino despertarte.