Se nos va la primavera,
la estación de los colores,
los campos llenos de flores
que albergan la adormidera
dan luz a nuestros amores.
Desnudos junto a la arena
recibimos el verano,
en la playa de la mano,
escuchamos como suena
el mar que el viento cercena.
En esta idílica escena
yo acariciaba tu pelo,
y al mirar el azul cielo
tras separar tu melena,
yo te bese con anhelo.
Una cala azul turquesa
en un rincón resguardado,
es el lugar indicado
para estar con mi princesa
que de mí amor se ha adueñado.
J. Piñeiro