Jordi Etresi

Confieso

 

Confieso

 

 

Hoy confieso que te amo, y en el campanario del corazón puedes oír mis latidos, predicare lo que siento basándome en mis propias enseñanzas que tu amor puso en mi.

 

Confieso que existe un único santuario, un templo llamado resurrección donde vuelvo a nacer cuando te beso, cuando te siento, o cuando las manos cuelgan entrelazadas por los dedos.

 

Confieso que vivir sin placer es el único pecado que comentemos en la ley de  la anti-vida y se que todos tropezamos alguna vez en el camino, pero a mi me gustó demasiado tropezar contigo.

 

Confieso que el tiempo no importa si tu estas dentro de el, si se detienen los minutos para poder amarnos, si cada segundo que transcurre vale la pena, si en cada instante contigo existe mas felicidad que dolor.

 

Confieso que eres mi religión, que no somos de piedra, que los orgasmos son salmos de nuestros cuerpos, que nos fascina orar por un amanecer de puro placer sucumbiendo a nuestra doctrina prohibida.

 

Confieso que los milagros existen, cuando besas y eres besada con devoción, destilando tu agua bendita por el cáliz de tus piernas, dándome toda ofrenda para confesarme ante ti.

 

Confieso que lo nuestro es una congregación  erótica incandescente, que nos absuelve de la inocencia, dando culto a confesiones que nos decimos sin usar las palabras.

 

Confieso que la única penitencia es no poder amarte, la peor abstinencia es la de no poder verte, mi único mártir es no poder tenerte....

 

Confieso que de existir los milagros tu eres uno de ellos.

 

 

Jordi Etresi