No dejaré de llorar
Por tu inmensa lejanía,
Por la tonta cobardía
De jamás querer luchar;
Tan solo voy a aceptar,
Con letal melancolía
Y una gran hipocresía,
Que te quieres ya marchar;
Nunca verán en mi rostro
Lo que llora el corazón,
Y aunque de dolor me postro,
Por tan dura decepción,
Con una sonrisa arrostro
Esta interna destrucción…