Estaba sentado cercas de la ventana
era por cierto un día lluvioso
recordando el día que te tuve en mis brazos
tú temblabas y no era de frío
sabías perfectamente lo que pasaría
Y con nuestra piel desnuda
juntos llegamos al cielo
con cada caricia que nos prodigábamos
y cada roce de tus labios
se quedaban en mi cuerpo tatuados
así se selló aquel verano
donde tu cuerpo temblaba y no era de frío
quedaron los recuerdos
de aquel hermoso día entre tus brazos
y quedó grabado por cienpre
aquel encuentro
que solo fue el comienzo