Me diste tres semillas de eucalipto,
las tengo guardadas,
tengo miedo de tirarlas
que se agarren a esta tierra,
y aparezcan
como cruces de calvario.
Temo que una sola eche raíz
y crezca,
y lacere mi mirada.
Temo que se queden para siempre en mi paisaje,
temo que puedan recordarme a ti hasta la muerte.