hay quienes les gusta meterse en vidas ajenas
y no echan de ver las propias suyas.
¡pobres gentes sin vidas
colmadas de envidia y de amarguras!
se afanan con saber el ultimo cahuin
y fijarse en pequeñeces.
¡pobres gentes tan ciega y ruin,
que no ven sus propias pequeñeces!
esas gentes no tendrán mas que hacer
que viven pendientes de los demas,
¿acaso les causara algun placer
el hablar solo por hablar?
van por la vida admirándose de otros
y no se admiran de ellas mismas.
se creen con moral para sacar la paja del ojo ajeno
pero no las de sus propios ojos.
¡pobres gentes asi, dan pena;
buscan excusas para defenderse;
pero las acusara sus conciencias
el dia en que sus hechos delaten sus sandeces!