Y de repente el fuego
Como rayo
Como lumbre
Circundo las nubes
Atravesó mi cuerpo
Deshilachó mi alma
Rasgó en pedazos
El postrero aliento de tu voz
Y secó ipso facto, la pócima
Que de mis labios por ti brotó
Y de repente el fuego
Quemó mi cuerpo
Heló mi sangre
Esparciendo en trozos
Mi plumaje
Mi vestido
Mi Coraje
Y
La sagrada túnica
Que incontables lunas
Bañó mi esencia, cubrió mi sombra
Y de repente el fuego
Difumino en el aire
Quebró en el piso
Mis ilusiones
En letal provocación
Y de repente el fuego
Ató en nostalgias
Amarró en cadenas
Amargas tristezas
Que en noches funestas
Mi corazón por ti lloró
Y de repente el fuego
Como punta
Como lanza
Quebró la pluma
Que en tus manos me lastimó
Y
De repente el fuego
Como rayo
Como lumbre.
* Imagen tomada del muro de Cindy Cárdenas.
Luz Marina Méndez Carrillo/Vitrales del alma-2011/. Derechos de autor reservados