Curioseando en las redes
un día te conocía,
solicité tu amistad
y tú te mostraste fría.
Seguro de mis deseos
insistí en mis pretensiones,
al final tú me aceptaste
y yo renové ilusiones.
Tras largo tiempo en el chat,
quedamos en conocernos,
la cita en algún lugar
un espacio para vernos.
En un lugar de Madrid
tendrá lugar nuestro encuentro,
será un momento especial
quizá de mi vida el centro.
Podrá fraguarse un amor
de esos que llaman de cuento,
pues chateando con ella
es un presagio que tengo.
J.Piñeiro