MARIA DOLLY MONTES TANGARIFE -DOMOTA

UN OBSEQUIO COLOSAL

 

UN OBSEQUIO COLOSAL

 

Si laguna vez necesitas darte ánimo,

Ante cualquier situación que estés pasando,

Regresa con tus recuerdos a las cosas bellas,

Y sonríe, verás no todo es malo.

Si comienzas a sentirte solo

Como un lobo en medio de un desierto

Entonces mira las fotografías que te han tomado

Y recuerda a los amigos del pasado,

 

Busca a aquel o aquella que hace mucho tiempo

No le has hablado, no porque sea tu enemigo (a),

porque te has alejado y dale el mejor de los abrazos,

Sentirás que tu vida ha mejorado.

Si pierdes a alguien de los que amas en el mundo

Piensa que aún sigue contigo no dejes que mueran

Él sólo morirá cuando tú lo hayas olvidado;

Si aún lo conservas, obséquiale lo mejor que tengas,

Ofrécele no solo tu amistad y tu cariño,

Sino que se lo debes repetir de vez en cuando;

 

Busca a tu padre y madre, hermano, y a tu hermana

Ofréceles la mejor cena, se retórico diles cuanto los amas,

No importa si haces el ridículo, todos por allí alguna vez pasamos,

Y mil años ganarás de amor a lo que has dicho

Te gritaran un te quiero, todos lo necesitamos.

 

Cuando necesites llorar, no lo pienses, HAZLO,

Con la mayor fuerza de tu espíritu,

Limpia el mar revuelto en que está tu alma

Y deja fluir el océano puro, que te llena de buen aire

Esos pulmones y te dan ánimo, de volver a respirar de nuevo.

No dejes jamás pasar las cosas, cuando quieras algo pídelo

cuando alguien sabe lo que piensas, consigues lo que quieras.

 

Pero si alguna vez perdieras la esperanza

y el desconsuelo te tomara preso

Entonces levanta una oración al infinito

y recurre al creador del universo,

Y con cantos y oraciones pídele con fuerza

Que te devuelva el alma, porque allí comienzas a perderla,

Pero si todavía tu sonrisa aflora,

Allí donde tus ojos miren una aurora llena de luz

Y unas manos extendidas que te esperan

Ánimo no te derrumbes por cosas que pasan en la vida

Porque siempre que caigamos de allí nada sigue

Debemos levantarnos y emprender de nuevo el vuelo de la vida.

 

DOMOTA