Dario Antonio Caucelo Tey

Por más que el tronco...

Por más que el tronco viejo malhadado
por sus arrugas bellas se convierte,
desde la gran simiente hasta su muerte
el retoño suyo nace abrazado,

como un rayo esperanzador callado
y que nuevos mundos el tronco advierte.
Por más que el leño se desangre, vierte
sobre el vástago el jugo afortunado.

Inconsciente a sí mismo se sucede
a pesar de que el tiempo y senectud,
avasallen su amargo pensamiento.

Tallo débil que al renuevo precede ,
tan diestro y rebosante de virtud
que al futuro ferviente acoge hambriento.