Santiago de Santiago

Derecho marĂ­timo

No habia nubes de tormenta

Sin grises, todo parecia deslumbrante

Sin silenciosos augurios de dias tristes

Sin presentir el desastre

Tu piel aun era mar en calma

Tus ojos trasparentes como arena clara

Mas si el mar de fondo agitado Arrojando restos de memoria sobre la playa blanca de tus sonrisas

Rencores como arrecifes ocultos

Arrebatos

Azares de cataclismos próximos

Eras la marea y la corriente

Fui  barco arrastrado a  tus rocas

Fuiste refugio y naufragio

Un nuevo naufragio del que otro se hace dueño

El derecho marítimo

Las leyes del amor.