Dr. Giraud Javier.-

Vida, perdón.

 

Oh dulce vida que pasas desapercibida,

entre quehaceres te abres espacio, solo,

para encontrarte con el desamor.

Perdóname vida, por no tener nada para ofrecerte,

conseguir un pasaje a Marte ida y vuelta 

seria mas sencillo que una sonrisa robarte.

Ahora déjame averiguar, con quien me he de quejar,

pues llegué a amarte, sin saber que no podría regresar.

Pero así es como sucedió,

un hasta mañana que nunca llegó,

un abrazo que finalmente terminó,

tu mirada a otro amanecer iluminó,

y mi habitación, llena de vacíos quedó.

Perdóname vida mía,

por solo amargo sabor poder regalarte...

es con este tu veneno, que ahora de tu parte,

a tu hermana la muerte, podré saludarle.