Lo dijo irónico el amigo
-“Tienes un maní en el cerebro”-
Creí fuese una ofensa para conmigo
Y era hilo negro sin fino enhebro.
Tantas cosas que no siempre sé:
La verdad de muy ilustres Teorías
Degüellos inclementes de Abambaé
Crímenes purificados, mudas alegorías.
Creer en el alterado azúcar del verbo
Mentiras saladas en ruines rodajas
Páginas amarillas del oficial acervo
Viles mitos moros tapados con mordazas.
Las infamias del publicitado pastor
Que ellas por timos pretenden las sinecuras
Aunque lloren teatrales penas de amor
Búsqueda en cortejos de esquivas sepulturas
Amores adolescentes cuando novicio
Caídos en dolosos olvidos sucedáneos
Besos ahora de quien plenario acaricio
Cercano ocaso de los ciclos espontáneos.