Hay en la luz una agonía
de sombras sepultadas
Hay en la vida una lágrima
que no se traga la muerte
Un verso apuñalando
una sonrisa huidiza
Y en la herida una oleada
de sangres tatuadas
Una sirena de espejos
en una bañera de cristales
Hay un frescor en la mirada
de hada salvaje que magia
Y en la delicadeza
una belleza despiadada
Hay tres nombres soltados
en un reino de aire
Una jaula de viento
para mis flores de fuego
Y veneno en las chepas
de los ojos agachados
Emplazan muchedumbres
la jauría de los astros
Lo que no destaca
se hace más hueste.