Trazo el círculo vicioso de mis ganas:
Me dejo adentro, me dejo afuera.
Soy el sueño de un hombre que lucha
Por permanecer despierto.
Hay monedas que valen lo indecible.
Sueño que te abrazo tanto
Que cada vez es menos lo que sueño.
Quizás este laberinto sea un borde protector
De cara al sinsentido.
Hay mucho del monstruo que soy
Revolcándose con vos para fertilizar la tierra.
Querrás creerlo, esta vez
No estoy buscándole la quinta pata al amor
Y lo usual no nos centavea lo valioso.
Te beso en tu reflejo distraído.
Una verdad es aquello que justificamos;
Una mentira preferible, una sábana para el invierno.
Lo demás se siente hasta para el más pávido.
Yo sólo quiero creer en tu cuerpo
Y deshacerme en saliva que se mezcle a tu sudor.
Cada quien es prostituta
En la noche helada del puerto de su alma.