Alfredo Saez

-La Yerra-

 

 

 

La vida de los homo sapiens y animales

es símil reflexivo de la tan criolla yerra,

desvío de cercenados y vitales  caudales,

anticipos mortuorios,  in humus a tierra.

 

Si les tocó ser  fidelísimos bichos mascota

tendrán  su muy pintoresco lujoso sepelio;

 y nos,  bípedos pensantes de buena nota,

cándidos orbitaremos allá lejos por el afelio.

 

 Yerra, fiesta  de la penosa  fueguina castración

  alborozo campestre de tan folclóricas torturas

donde profanar tiempo vitalicio es alta traición,

con víctimarios-sin corazón-domeñando  monturas.

 

En el fúnebre humano designio, no se ve ni el propileo

solo el ignoto descanso  del barato ataúd de madera,

y si acaso algunos admiran el epitafio del inútil mausoleo,

benditos y malditos, será sin mármol, agotada la cantera .