Ben-.

Convivencias convenientes-.

Dormitan maniatados los pájaros azules

líneas paralelas que conviven en su presidio de arena

contrariamente a las convivencias universales

la locura es un hueso que atosiga al que combate

con salinas o sal de espuma los mares del derviche.

Mis pájaros azules salieron pronto de la enajenación

viven lejos de los paraísos únicos y estrambóticos

dirimen sus deudas en los cielos del ocaso imperial.

Oh no quiero confundir, cielos de desidia o de monotonía

conspicua, alteraciones de los ídolos que amenazan ruina

por los lados más ambiguos de sus ojos vaciados con cuchilla.

Mis pájaros azules, sí, los más diversos, los que acumulan

sangre en los labios, los que anulan la capacidad con engranajes

utilitarios, pues les dijeron en terapia

que el cielo castiga al que cae de pie sobre el suelo.

Duermo yo también; la gran sala estelar es un planetario evidente,

formas onduladas de rodillas sangrantes, y ese vómito unánime

del que predica sobre suelos de avaricia y llanto.

Deseo a mis pájaros azules caricias y lágrimas

muchas lágrimas estentóreas marcas de paisajes desolados

como un trigo ejemplar que quisiera enarcar las cejas despobladas

de sombras.

©