¡Cuán arraigadas quedan nuestras raíces en el pasado!
solo ayer éramos cálidos e indefensos niños inocentes,
como por arte de magia varias cosas hemos disfrazado,
algunos instantes fueron maravillosos, pero indecentes.
Cada día excelentes lecciones para la vida aprendemos
así nuestra personalidad adquiere ligeras variaciones,
cuando la chimenea con leños muy secos encendemos
y disfrutamos de confortables y perpetuas vacaciones.
En el cenit de nuestros años observamos todo diferente,
experiencias adquiridas prodigan sabias determinaciones,
cualquier momento similar en el cerebro es un referente
usando las probabilidades resultan varias combinaciones.
siendo jóvenes estamos seguros que la vida será infinita,
no interesa ese futuro donde las fuerzas van al exterminio,
sólo el placer nos colma porque todo proyecta una minita
y vamos a la deriva, en el baúl ha quedado el autodominio.
Jaime Muñoz,12de agosto de 2020