Kabrillo.

SOY

Soy el hambre que siento después de trabajar. Soy el cansancio al terminar el zumo con 50 kilogramos en mis manos, la espalda recta y la cara arriba. Soy las ganas de vitamina S cada mañana al despertar mientras veo la luna aún terminar su labor. Soy la ansiedad que emana de mi mente y exteriorizo con mis dientes al mover la mandíbula involuntariamente. Soy el espectáculo que anhelan ver todos los ojos y a la vez jamás querrían observar. Soy la vergüenza ajena de los que me rodean por hacer lo que ellos jamás serán capaces de hacer. Soy la corrección en tus errores por el simple hecho y exhuberante placer de poder hacerlo. Soy la tristeza de los recuerdos que me abundan. Soy la valentía que le faltaron a mis abuelas y a mis abuelos. Soy el sudor de los nervios que generan mis pensamientos. Soy la voz más alta que escuchas incluso casi sin querer. Soy y te guste o no seré. Soy el cerro que trepó y el brillo que necesito. Soy las melodías que escucho. Soy la voz más atractiva y soy el tono que nunca alcanzarás. Soy los espacios entre los puntos suspensivos que te suspenden orbitalmente. Yo no soy marinero, soy capitán.