Entre sutiles suspiros
te recuerdo diariamente
y te busco como siempre
en el huerto más tranquilo;
y con afán te persigo
siempre confiado en la suerte
vibra mi pecho, al moverme
hacia el más veraz destino;
tú me llenas de ternura
y de eso que es amor
que por siempre continua
en tu noble corazón:
eres esa eterna musa
que para siempre quedó...