Y que no tengan espinas tus palabras porque son las que he de tocar,
que no tenga acidez tus deseos porque son lo que he de esperar
bendita agonía la mía! por no dejar de pensarte,
eres tú? oh, mi amor brillante! que por tu luz no he de perderme,
siempre quédate a mi lado cuidándome, protegiendo nuestros cómplices recuerdos, tu mi amigo, mi amor y eterno protector
que no tengan espinas tus palabras, que en mi esencia está imprenada la decepción que trae consigo la tristeza