Dos mundos que se enfrentan
en esta oscura lejanía,
se alzan con furia eterna
arrasando con todo lo que puedan.
Dos mundos que viven y sueñan,
que muchas veces se enredan;
sólo son dos mundos raros
con un enorme juzgado.
En esos mundos crece la belleza
de un corazón unido en el espacio,
un espacio que se ha visto perdido
por el paso infernal del olvido.
Imaginé volar a esos mundos,
pero al despertar no te vi,
pensé que podrías estar impuro
y fui a buscarte lejos de aquí.
Atravesé el hoyo negro de pesares,
acaricié con mis finos dedos los fragmentos,
Busqué un mapa de los diecinueve mares
que bordeaban aquel mundo de tormentos.
Examiné cada pedazo de mentiras
que hechizaban aquél magistral lugar,
a pesar de ser tan sin igual
en ese mundo encontraba belleza al mirar.
Al encontrarte en una estrella de ese mundo,
imaginé ser ese cielo oscuro,
imaginé ser un ángel lleno de luz,
imaginé ser tu destino.
Dentro de tanta letanía y dejadez,
dos grandes mundos nos bordeaban;
se levantaban con furia antes nuestros ojos,
nos acariciaban con su entorno.
Soplé tu piel y te desperté….
Besé tu boca y soné……
Tomé tu mano y me embriagué……
y esos dos mundos los dejé…..
sólo para irme con tu piel…..