Christian Alondra

Otra bollera

He deseado a tanta gente

con tu nombre.

Extraño…

A ti también.

 

Vibra mi canto

en la arena fina.

Los perros escuchan,

tus amigos también.

 

Nos teñimos de atardecer.

Moneda flotante,

trozos de sol.

Transformándonos.

 

Mi voz tiembla.

Está viva, orgánica.

Tu fascinación

me descoloca.

 

Desvíate de mi rostro.

Porque mi vibrato

quiere intimarte

al oído.

 

¿Por qué tu nombre?

Por qué tú,

con kilómetros de piel

y tinta corriendo

por tu espalda.

 

Por qué tú

Con tu mirar perplejo

viéndome,

realmente,

viéndome.

 

De todas

Tu mirada es la más pesada.

Me afectas,

desarticulas,

desarmas.

 

Quiero que me vean

como tú lo haces.

Y si algo rompe las olas,

no es la roca.

 

Es mi voz,

conteniendo

el mar entero,

para no besarte.