Quisiera reina mía
Mi poesía brindarte
Para que con el aura mandarte
La alegría de la vida
Y en el amanecer un canto cantarte
Para que con la frescura del alba contarte
Que seria, si tú no has de amarme.
Y en el atardecer mirando a la lejanía
El sol ocultándose con tanta agonía
Por dejar a su tierra sin compañía
Te diría, “ámame siquiera un día”
Y en el atardecer mirando a las estrellas
Te decía, eres hermosa como la luna
Regálame un poco de tu sonrisa
Para viajar con tigo en la brisa.
Y para escribirte un verso quisiera
Tener las palabras más sencillas que fueran
Para robar a la madrugada la luz del día
Y regalarte la ingenuidad de mi triste poesía.