Ya vienen las elecciones
el circo está preparado
con un contra reciclado
y una miss sin muchos dones.
Un voto sin condiciones
cabe en la mente de un buey,
y la Kitty Monterrey
es cómplice de la farsa
convirtiéndose en comparsa
del aspirante a ser rey.
Esta señora inmoral
ha vendido su alma al diablo
y cual burro del establo
no tiene honor ni moral.
Va buscando el gran caudal
que proporciona la teta
que le ofreció el proxeneta
experto en comprar conciencias
que tienen las pestilencias
de la más sucia cuneta.
El partido liberal
de gusanos vertedero
nos presenta al hotelero
de candidato ideal.
En su historia personal
no existe mas relevancia
que la oscura circunstancia
cuando fuera encarcelado
y de su hotel despojado
con criminal arrogancia.
De seguro le ofrecieron
la forma de resarcirse
fingiendo quiere batirse
con quienes tanto lo hirieron.
Esta patraña tejieron
los líderes del partido
esos que siempre han vivido
de siniestra corrupción
simulando oposición
que al tirano ha bendecido.
Me pregunto que diría
el padre de la Libérrima
si viera su alma paupérrima
de honor y de bizarría.
Yo pienso fusilaría
al candidato flamante
que cobarde y vergonzante
se presta a tal mascarada
dejando bien reflejada
su esencia de comerciante.
Pregunto al pueblo oprimido
cual será su decisión:
Legitimar opresión
por la cual tanto ha sufrido,
o despertar aguerrido
el espíritu templario
que sirva de corolario
a la lucha libertaria
con esa llama incendiaria
que de justicia es santuario.
Autor: Aníbal Rodríguez.