Kiwami

Su voz

Hoy no lo haré, no recordaré todo el dolor que sentí alguna vez, ya no lo necesito, no necesito el pasado. Siento nuevos sentimientos, siento emociones que jamás había experimentado en mi vida, mi corazón luego de tantos años volvió a latir, una luz se encendió dentro de mí. En mi mente permanecía la idea de envejecer e irme de este mundo sin una compañía, la soledad eterna era mi meta. Pero todo cambió el primer día que escuché tu esperanzadora voz, una voz que me abrazaba, aquella voz hizo que mi piel fría y pálida vuelva a tomar vida. Ahora que paso horas y horas pensando en nuestro futuro, en los atardeceres que disfrutaremos, las madrugadas en las que nos amaremos, mi meta cambió de rumbo. Mi meta es escuchar esa dulce voz hasta el día en el que dé mi último suspiro.