Que bueno, me abandonaste después
que hasta en casa te servía como
ama de casa, y tú de parranda, te
enojabas porque te reclamaba por
llegar tarde y borracha a casa.
Hoy te arrepientes de haberme dejado;
hoy río y canto, soy felíz porque tengo
una dama de hogar, y ella dice que
hombre más quería esa mujer?!
que llore y que se aguante, porque
a usted no lo dejo, un macho
como usted se merece que lo mime,
porque no me falta el pan, cariño y amor,
con eso me basta; y que se vaya
a llorar al parque así de fácil.