Ella

Espinas

Da igual si no amas a quien cuidas si a quien cuidas te ama.

Cuídalo a toda costa.

 Protégelo con tus inofensivas y pequeñas espinas,

  qué más da si el no lo hace,

 hazlo tu y con el tiempo se dará cuenta.

 Cuídalo hasta que cada una de tus espinas de desgasten.

 Hasta que se vaya en busca de otro refugio, de otra alma de la que alimentarse

 y que pienses que no eres lo suficiente,

 pero tranquilo.

  Ve.

 Haz lo mismo 

 refúgiate en alguna alma hasta sentirte recuperado.

   ¿Al fin y al cabo eso hacen todos no? 

Refugiarse en otros para sanar.