Voy a deponerme de ti,
de todo y de todos,
estoy harta.
No puedo resistir más esta mortalidad.
Dada por designio o por azar,
igualmente insoportable.
En cualquiera de las condiciones,
por tenencia u omisión,
por desastre o acción,
Pesa toneladas la vida en cada suspiro.
En un mundo agobiantemente cuantitativo, voy como cifra a estadística, un número más en la innumerable lista del olvido que seremos.
Mercantilizada mi existencia en cada aspecto, yo no más ser, sino producto.
Y aunque a veces la luz de la esperanza brille fuerte, las tinieblas trabajan en apagarla, tan fervorosamente,
que ya casi hayase extinta.