Sería más fácil odiarlo y decir todo lo que pienso;
así como usted cuando habla con odio,
así quiero hacer.
Mas fácil decirle lo machista que es,
que reclama una infidelidad inventada y propia
a la misma persona que ha estado con usted,
quién le ha estado vaciando la bolsa de orines
y le ha acompañado a la clínica o al hospital.
Que cólera ha generado en esos corazones
que velan por su salud y sueño a costa del propio.
¿Sabrá usted que ella no puede responderle mal?
Pero me manda a mí a que le responda cortante
yo no quiero hablarle, señor, no quiero dirigirme a usted.
Pero dicen que la demencia empeora con la soledad
y que si se enoja usted se mandará a donde no se sabe,
su tratamiento por el suelo, que a usted no le importa eso.
A mí tampoco la verdad, yo no le tengo cariño
pero su hija le tiene mucho aprecio, a pesar del mal trato,
porque la cuidó de pequeña y ahora dice que le toca cuidarlo.
Al final quizá termine igual, dicen que es hereditario.
Estoy segura de que cuando termine también me odiaré.