Naturaleza de mística y misterios,
bañas todo al alba, de rocío,
retoños crecen bajo tu amparo
en horas sin tiempo, perdidos.
La aurora ilumina tus llanos,
y el ocaso tus montes fríos,
el universo es testigo
de tus dones infinitos.
En tus jardines juegan hadas,
en tus valles, duendecillos,
y un gran arco iris recorre
tu cielo azul marino.
Sol y luna, montes y sierras,
valles, lagos, cascadas de piedra,
¿qué sería de nosotros
sin tu armónica belleza?
Oh! Gran madre naturaleza,
a ti te hacen ritos y ofrendas,
Pachamama del altiplano
no olvides este poema.