Han tañido alegremente
las campanas su cantar.
! Que me trague la tierra !
No las quiero escuchar.
Ya el viento me cuenta
que de blanco la vio pasar,
que adornada de azahares
va camino hacia el altar.
Que albo velo su rostro cubre
y sonrisas a su paso le regalan
los amigos; mis amigos... su familia
y cortejo que la acompañan.
Hoy se casa
la mujer que siempre he amado
y que en noches de copas
en brazos de otras su recuerdo he mancillado.
Mil perdones le rogué,
todos fueron rechazados.
el dolor que yo causé
hoy me tiene aprisionado.
La mujer que ama,
perdona por vez primera
y es mujer de gran valía,
pero pierde esa riqueza si soporta cobardías.
Dale a ella mi señor
la bendición celestial
y que sea eterno el amor que le prodigan,
no como el mío que fue sólo cortejo inicial.
Aquí estoy con un vaso de vino en la mano
he comprendido que la vida no es de intenciones.
He perdido, ya nada gano
llorando me doy cuenta que la vida es de acciones.
Callen ya coros nupciales
que su canto es un himno a mi fracaso,
su nombre lo manché en los arrabales
sin darme cuenta la perdía paso a paso.
Hoy ante el altar
se casa con un hombre afortunado,
yo con la tristeza
también me he desposado.