Añoro de nuevo tener mi mente en paz y que pueda sumergirme en las historias, relatos y cuentos escritos.
Al libro le debo el despertar a la fantasía, el poder soñar con tierras lejanas y noches apasionadas con la mujer amada.
Las distancias se acortan y los lugares se hacen familiares, y más cuando al leer te imaginas junto a ese ser amado.
Un libro es el mejor de los amigos, que te acompaña en los mejores momentos, en los tristes y en los más oscuros.
En la lectura podía dejar de ser alguien que no valoran y podía elevarme a ser el héroe más amado y respetado.
No importa la hora, el paraje o momento, el Libro está allí, siendo un soporte, un aliciente y el mejor calmante.
Pero ahora mi mente no me deja enfocarme, no me deja poder adentrarme en esos mundos de amor y fantasía.
Busco de nuevo poder tener la cordura o la máxima locura y entregarme a leer y dejar de esperar por ella.
G3