jesus alberto porras

Las olas de tu cuerpo

 

 

Me fui perdiendo en tus ojos

Mientras tú voz me calmaba 

Tus brazos eran cobija 
Piel aterciopelada 

De matices de atardeceres

El agua de tu ser me sacia 

Atardeceres de calma 

Anochecer de un reencuentro 

Donde todo se funde 

Llegando el alba

Las olas de tu cuerpo se aguitan

Mientras la calma llega 

Con besos y caricias 

Mi ser se torna quieto 

Mirando el horizonte donde todo comienza