Fátima Aranda

ÁNADES

Nixe trae las aguas turbias 

al remanso estancado 

de este lecho.

 

Revierte el caudal parduzco 

en la fuente. Muere ocre el día, 

ennegrecido por la vasta corriente

que alcanza, vehemente,

el raudal sinuoso de las ansias. 

 

Sumisión inefablemente 

muda. Entrega inconfesable.

Rendición arcana.